HAZITEK es, desde hace tiempo, una de las principales palancas de apoyo a la I+D empresarial en Euskadi. Para muchas empresas forma parte del ciclo habitual: revisar la convocatoria, identificar posibles encajes y decidir si tiene sentido presentarse.

La convocatoria HAZITEK 2026 no rompe con este planteamiento, pero sí consolida un cambio que conviene leer con atención. El programa se define de forma cada vez más clara como un instrumento de política industrial, alineado con el Plan de Industria – Euskadi 2030, y no únicamente como una línea de financiación para proyectos de I+D.

De ejecutar proyectos a tomar decisiones

HAZITEK sigue apoyando actividades de investigación industrial y desarrollo experimental. Lo que cambia es el marco desde el que se evalúan. En la convocatoria 2026, los proyectos se entienden como vehículos para reforzar capacidades industriales y tecnológicas, no como iniciativas aisladas.

Esto desplaza el foco desde el “qué vamos a desarrollar” hacia preguntas más estructurales: qué problema industrial se aborda, qué capacidades se consolidan, cómo encaja el proyecto en la evolución de la empresa y qué queda cuando la ayuda termina.

Tres tipologías, tres lógicas distintas

La diferenciación entre proyectos competitivos, estratégicos y transformadores no es meramente formal. Marca tres formas distintas de entender la ambición del proyecto.

Proyectos competitivos

Responden a una lógica de avance tecnológico focalizado. Son adecuados cuando el reto está bien acotado y el impacto se concentra en un producto, proceso o servicio concreto.

Proyectos estratégicos

Introducen una dimensión adicional: cooperación empresarial, colaboración con el ecosistema científico-tecnológico y un efecto tractor reconocible sobre sectores o cadenas de valor.

Proyectos transformadores

Se sitúan en otro plano. Se conciben como palancas de cambio estructural, con liderazgo empresarial claro, gobernanza definida y un impacto que trasciende el propio proyecto. En este marco se contempla también la inversión en infraestructuras de ensayo y experimentación, entendidas como activos estratégicos para el tejido industrial.

Qué encaja mejor en la convocatoria 2026

Desde una lectura estratégica, los proyectos que mejor encajan en HAZITEK 2026 suelen compartir algunos rasgos comunes:

  • Retos tecnológicos reales, no meramente operativos

  • Fases donde validar, integrar o escalar es crítico

  • Coherencia con la hoja de ruta tecnológica de la empresa

  • Colaboraciones con sentido, no formales

  • Capacidades que permanecen más allá del proyecto

Impacto, ejecución y permanencia

La convocatoria refuerza aspectos que, en la práctica, determinan el valor real del proyecto: claridad de objetivos, coherencia entre actividades y recursos, gobernanza realista y capacidad de ejecución.

También se subraya el arraigo de los resultados: los proyectos deben generar capacidades que permanezcan en Euskadi, no solo resultados técnicos a corto plazo.

Qué tener en cuenta antes de decidir presentarse a HAZITEK

Antes de activar una propuesta, conviene detenerse en algunas cuestiones básicas:

  • ¿El proyecto responde a un reto estratégico o a una oportunidad puntual?

  • ¿Existe capacidad interna para ejecutarlo con criterio?

  • ¿En qué tipología encaja realmente?

  • ¿Qué capacidades quedarán en la empresa una vez finalizado?

  • ¿Cómo se integra con otras palancas de innovación y financiación?

La clave no está solo en presentarse, sino en saber para qué y en qué momento hacerlo.

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